Cuidado del calzado LOLA ROCA

Todo lo que necesitás saber para que tus zapatos duren mucho más.

Cuero liso

El clásico que siempre vuelve

  1. Limpieza diaria: Pasá un trapo suave y seco después de cada uso para quitar el polvo. Evitá usar agua directamente sobre el cuero.
  2. Crema hidratante: Aplicá crema incolora para cuero cada 2 o 3 semanas con un paño suave en movimientos circulares. Esto evita que se seque y agriete.
  3. Si se mojan: Dejá secar a temperatura ambiente, lejos del sol y alejados de fuentes de calor. Nunca sobre un calefactor — el cuero se endurece y agrieta.
  4. Manchas: Para manchas leves, un paño húmedo con jabón neutro aplicado con suavidad. Secá siempre con un paño seco después.
  5. Brillo: Para recuperar el brillo, usá un paño de franela seco y frotá suavemente en círculos después de aplicar la crema.

Cuero grabado (croco, reptil, etc.)

Textura que pide cuidado especial

  1. Limpieza suave: Usá un cepillo de cerdas muy suaves o un trapo de microfibra para limpiar entre las texturas del grabado. No presiones fuerte.
  2. Crema específica: Aplicá crema para cuero en pequeñas cantidades con un pincel fino para llegar a todos los pliegues del grabado sin saturar.
  3. Evitá frotar: A diferencia del cuero liso, el grabado se puede dañar con el frotado fuerte. Siempre movimientos suaves y ligeros.
  4. Protector en spray: Aplicá un spray impermeabilizante para cuero antes del primer uso. Esto protege la textura y facilita la limpieza futura.
  5. Manchas difíciles: Llevalo a un zapatero especializado. El cuero grabado es más delicado y un tratamiento equivocado puede arruinar la textura permanentemente.

Cuero gamuzado

Delicado, suave y con mucho carácter

  1. Cepillo especial: Usá siempre un cepillo para gamuza de cerdas suaves. Cepillá en una sola dirección para levantar la fibra y quitarle el polvo sin dañarla.
  2. Nunca agua: La gamuza es muy sensible a la humedad. Si se moja, dejá secar completamente al aire y luego cepillá suavemente para recuperar la textura.
  3. Manchas secas: Esperá que sequen completamente y luego usá una goma de borrar específica para gamuza con movimientos suaves. Nunca frotar en húmedo.
  4. Protector en spray: Antes del primer uso, aplicá un spray impermeabilizante para gamuza. Renovalo cada temporada para mantener la protección activa.
  5. Guardado: Guardá en bolsas de tela o en la caja original, nunca en bolsas de plástico. El plástico no deja respirar el material y puede generar manchas de humedad.

Sintético gamuzado

La practicidad con look de gamuza

  1. Limpieza fácil: A diferencia de la gamuza natural, el sintético tolera mejor la humedad. Podés limpiar con un paño apenas húmedo y jabón neutro.
  2. Cepillo suave: Usá un cepillo de cerdas suaves para mantener el acabado aterciopelado y quitar el polvo acumulado entre los usos.
  3. Manchas: Tratá las manchas apenas ocurren. Un paño húmedo con jabón neutro y movimientos suaves suele ser suficiente para la mayoría de las manchas cotidianas.
  4. Sin calor: Evitá secarlo con secador o dejarlo cerca de fuentes de calor. El calor puede deformar el material sintético de forma permanente.
  5. Spray protector: Un spray impermeabilizante para materiales sintéticos alarga mucho la vida útil y facilita la limpieza del día a día.

Charol

Brillo intenso que pide su propio ritual

  1. Limpieza suave: Pasá un paño de microfibra suave y seco para quitar el polvo y las huellas. El charol muestra todo, así que hacelo después de cada uso.
  2. Recuperá el brillo: Para que quede reluciente, frotá suavemente con un paño seco o unas gotas de aceite de bebé. El resultado es inmediato y notable.
  3. Evitá el frío extremo: El charol se puede agrietar con temperaturas muy bajas. Si los guardás en invierno, protegelos bien dentro de su caja y en un lugar templado.
  4. Sin cremas comunes: Las cremas para cuero tradicionales pueden opacar el charol. Usá solo productos específicos para este material o simplemente aceite de bebé.
  5. Guardado: Guardá separados uno del otro. El charol puede pegarse o marcarse si los zapatos están en contacto directo dentro de la caja.

Cuero sintético

Resistente, versátil y fácil de mantener

  1. Limpieza sencilla: El cuero sintético es uno de los materiales más fáciles de limpiar. El paño húmedo con jabón neutro es suficiente para la limpieza diaria.
  2. Secado rápido: Secá siempre con un paño seco después de limpiar. No necesita tiempo de secado prolongado como el cuero natural.
  3. Sin productos abrasivos: Evitá esponjas o trapos ásperos que puedan rayar la superficie. La suavidad en la limpieza es clave para mantener el acabado intacto.
  4. Manchas difíciles: Para manchas más resistentes, podés usar alcohol isopropílico al 70% con un hisopo aplicado con precisión. Probá primero en una zona no visible.
  5. Longevidad: Aunque es muy resistente, el cuero sintético puede resecarse con el tiempo. Aplicá una crema hidratante para materiales sintéticos cada 2 meses para mantenerlo flexible.

⚠️ Nunca uses: alcohol, acetona, lavandina ni productos de limpieza del hogar sobre el cuero. Estos productos destruyen las fibras y el color de forma irreversible. Ante la duda, consultanos en Instagram antes de probar algo nuevo.

Guardado y almacenamiento

  • En su caja: Guardá cada par en su caja original para protegerlos del polvo y la luz.
  • Papel adentro: Rellená el interior con papel de seda para mantener la forma del zapato.
  • Lugar ventilado: Evitá lugares húmedos o sin circulación de aire — favorecen el moho.
  • Sin sol directo: La luz solar directa destiñe y endurece el cuero con el tiempo.

¿Tenés alguna duda?

Escribinos por Instagram y te respondemos: @lolarocazapatos